¿Has visto Michael? Sólo era cuestión de tiempo. El tiempo sirve como una estantería. Cada uno la debe usar para ordenar sus libros. Y es que en nuestra vida contamos con muchos tipos de libros, de diferente grosor, color, forma, temática, etc.
Hay libros que se quedan en los estantes más altos, y que ya nunca más serán revisados. ¿Porqué? Son los típicos que por cosas insignificantes se van llenando de polvo y mas polvo, y cuando uno quiere limpiarlo es imposible. Esos libros contienen las amistades perdidas, las que nunca volverán. Pero si se fueron, será porque no me harían falta. No exactamente. Lo que pasa que te has acostumbrado a vivir sin ellas.
Tenemos libros de color rojo pasión. Todo el mundo sabe de la existencia de éstos, pero muy pocos saben interpretar su contenido. Ya que siempre buscamos un cuento ideal y acabamos mezclandolo con ls de color de rosa o azul. Ahí está el fallo.
Hay libros de geografía, que nos recuerdan que sitios hemos visitado y donde guardamos parte de nuestro corazoncito. Ya bien sea porque tenemos a alguien repartido por el mundo, o vivimos algo importante en tierra lejanas.
Libros de religión. En los que ya poca gente se apoya. Y sólo cuando suplicamos al de arriba en busca de ayuda urgente. Pero del día a día nadie se acuerda de él. Quedarán en desuso, al tiempo.
Luego los libros grandes, los que ocupan gran parte de nuestra vida y se consideran esenciales. Pero he de decirte que estos se componen por tomos menores. Esos menores repreentan los pequeños detalles que hacen que la vida sea maravillosa. A esos te referías tu ¿no?
Y así podía seguir nombrando más y más libros que nos podemos encontrar en la estantería de una biblioteca, ahora que la visito tanto.
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