¡Qué bien me sabe la Coca-Cola! (y III)

Para una persona como yo, que no es que me considere un obseso de la limpieza, pero que me gusta tener unos mínimos donde suelo vivir y desarrollar mi vida diaria... Pues eso ha sido imposible en la habitación de los chicos! Y por más emepeño que le pusiésemos, no podía ser!


El primer dilema era el espacio que ocupaban las maletas, que aunque fuesemos chicos, llevábamos maletones incluso peores que alguna chicas, ¿verdad Xexu? Y claro las maletas cada una con su sitio, los tennis o deportivas o playeras o zapatillas de deporte (hago esta alcaración debido a las diferentes términos que se usaban en la habitación), lasa camas unidas y el campamento del suelo (aislantes, sacos, mantas, etc.)... No quedaba espacio!
Aunque cuando nos proponíamos dejarlo todo bien limpio y ordenado lo conseguíamos. Pero claro a los 5 minutos llegaban una especie de rumanas con la espalda hecha pizcos deseando tener un momento de descanso en nuestras deseadas camas. Y claro nosotros no lo podíamos rechazar!

Para descubrimiento la colonia de lavanda que estaba en la estantería. La encontramos un poco tarde. Hubiese servido para eliminar todos los malos olores nocturnos (chorizos, cecina, lomo, jamón, queso, etc.).

Aunque no fue el único descubrimiento en la recargada estantería de la habitación. No nos podemos olvidar de las gafas lotus, que en su tiempo tuvieron que costar un pastón, o el dinero sueco o suizo que había por allí, o cuando el padre Eduardo descubrió la estola sacerdotal.

Si en algún momento me enfadé con vosotros chicos lo siento, aunque contaba con la ayuda fiel de Aarón el único que parecía dos dedos de frente no como vosotros!!

1 comentarios:

Angie dijo...

JAJAJAJA tan divertido Wani! :D Cómo te va en la uni ? :D cuidate