Las cinco rosas huérfanas


Así se han quedado tus cinco rosas, porque aunque suponga un término de carácter filial, es así como nos encontramos. Aún te quedaba ver por crecer mucho más a estas rosas, y a las hijas de estas, y así sucesivamente. Pero lo bueno es que hemos vivido junto a ti miles de experiencias inolvidables, cuando eramos pequeños, no como ahora que el más pequeño tiene ya los 20, nos hemos hecho mayores tito.

Recuerdo mañanas enteras dentro de ese Opel Corsa cargado de chiquillos camino de un pantano rebosando agua, aunque lo que verdaderamente rebosaba era la felicidad de poder compartir un domingo en familia. Mientras inventaba historias de indios y vaqueros dentro del Castillo de Almodóvar, en las cuales mi padre siempre ganaba. Y yo me ganaba las burlas de mis primos, por ello, y por ser víctima de una avispa en mi orejona derecha.

O mayor hazaña aún, llegar hasta Alicante con un total de... ¡6 pasajeros en un turismo! Menos mal que cambiamos el Escort por un Megane. Y nos regalaste unos maravillosos días todos juntos, que tristemente no hemos podido a repetir los primos, por la festividad de tu santo. Allí en el parque guardando las mochilas a los primos, porque los dos nos quedábamos abajo, ¡qué miedicas!

Tú, que fuiste el inventor de esos sábados de grandes resacas, también denominados como los de la UVI, después de haber quemado el VHS con toda la colección de Stars Wars. Inconfundibles tus camisas de cuadros, tus jeans desgastados, y tus Jhayber blancas. Como inconfundible ese olor a Ducados, que tan mala pasada te ha jugado tito. O en tu versión más cubana, en la boda de la prima Azahara. Ejerciendo labores de padre, cuando los naturales no estaban cerca, educándonos en el respeto y los buenos modales.

Pero sin embargo, la anécdota que más me acercaba a ti, en Santiago de Compostela en pleno año Xacobeo, hartos de ostras y sopas de mariscos, nos perdimos junto a mi hermana Inma en el primer Mcdonalds que pudimos, mientras te confundían por ser el del chaquetón del Barça.

Tu inauguraste la auténtica suite del pequeñito apartamento de Torrox, donde hiciste de esa terracita un verdadero palacio de vacaciones veraniegas. Las canicas de acero que me traías fabricadas con todo el cariño en ese torno, en el que tantas y tantas horas pasaste.

Aunque en tu jardín se colaron otras nuevas flores, pero está demostrado que se marchitaron con el tiempo. Por ello manda agua y sustrato en abundancia para que sigamos creciendo, y tu desde ahi arribita puedas sentirte orgulloso de tus sobrinos, los que llevan tu apellido, Moreno. Y para que tus otras sobrinas, también sientan el aliento y apoyo de su Tito Chupi.

Por eso te pido, que desde arriba mandes fuerzas para todos, para los mayores, los medianos y los pequeños. Acuerdate de las dos hermanas, que siempre te ejercieron de carabina, o del rubio grande. De los dos cuñados, que tanta caña te daban. Y por supuesto de la abuela. Que seas nuestro guardián, nuestro angelito rubio.

El destino siempre nos guarda adversidades mayores como para ponernos a nosotros mismos nuestros propios obstáculos.

4 comentarios:

su inmita dijo...

Sin palabras..

rocio losada dijo...

hola Juan,
porque ya eres Juan, y no Juanito,lo orgulloso que está de todos vosotros tu tío, para mi Chico. Había leído cosas bonitas pero ésto lo supera todo....si parece que lo veo, con su camisa de cuadros y sus jhaiber, y sentado en el sillón del piso viendo partidos de baloncesto...pero bueno hay que pensar que ahora hay un angel más que nos guarda.
Rocío Losada

Juan Dominguez Sr. dijo...

Sin tener en cuenta que eres nuestro hijo,sin tener en en cuenta quien eres para cada uno de nosotros algo muy especial, eres lo mas chico de la casa,eres simplemente un buen hijo.
Las palabras dedicadas a tu tío es un fiel reflejo de lo que lo querias y lo queríais todos lo jovenes de la casa ,que bonito recordar todo lo vivido em cuatro lineas toda una vida corta pero intensa,si Juan estamos muy orgullosos de que esto que tu has escrito,expresado desde el corazon.
Gracias hijo,tu familia te agradece que nos hayas puesto en el humbral de la realidad de la vida ,la humildad y el cariño hacia los nuestros y no tan nuestros (una lección de vida)
Gracias a vosotros los más jovenes que nos habeis ayudado con vuestra presencia en todo momento,renunciando a vuestras diversiones o aficiones rechazando el placer por la devoción y recogimiento que nos hacía falta.
La vida nos da y nos quita ,ésta es una prueba de lo que el sufrimiento nos embarga,pero tu con la fuerza que demuestras dentro de tu ser debes ser el sustento de tu propio cuerpo.
Animo y gracias hijo.
Te queremos.

Alvaro Rodríguez dijo...

Juan:Nos sumamos con todo cariño a ese "Doctorado Cum Laudem", que muchos de los que te quieren te han otorgado en Facebook.
Has demostrado sobradamente que a tu edad eres doctor en hombría de bien,en sentimiento, en sensibilidad y, en lo que es más, en esa "fe de arriero" tan escasa hoy.
Tú, a dirigirte a tu Tio Rafa, en la forma que lo has hecho, logras con la fuerza de tus sentimientos, que aquellos que no tuvimos la suerte de compartir las vivencias que tu resaltas, nos sintamos unidos a él en la seguridad de que era un hombre bueno y digno del lugar que sin duda ya ocupará en el cielo,expresandote a ti, al mismo tiempo, nuestro agradecimiento por el bien que a modo de reflexión, nos ha producido en los más hondo del corazón, la "carta a tu tío".

Aurora y familia