Parece mentira que hace media semana sufríamos la reforma horaria, cuando en la madrugada del sábado, concretamente a las 3, retrocedíamos nuestras manecillas una hora atrás, a las dos.
Y no nos damos cuento pero esto influye en nuestras vidas, al menos en la mía. Y ya no hablo de cansancio, sueño, desvelo, etc; que si que surge. Hablo de un cambio en el día a día, cuando ya no enta luz por la ventana te invita a estar en casa, junto al brasero.
Y nunca mejor dicho porque, con el cambio de horario ha llegado el frío. ¡Y qué frío! Parece venido desde las estepas siberianas más autóctonas,
porque vaya tela... Este binomio, que tan mal cae en mi casa, especialmente a mi madre, hace que el día se marche en nada... sin poder aprovecharlo.
Aunque no estoy de acuerdo en esto. Porque sabes que con la noche bien entrada, aunque sean las 7, y con el frío que hace, no se puede estar en la calle de 'pingondeo'. Por lo tanto, a casa a estudiar y hacer cosas provechosas.
Atrás quedaban esos tiempos de los paseitos en barco, el sol, la playa, los helados, las vueltas por el vial sin hacer nada, la moto en un parque, el césped, salir a las 00.00 de casa, levantarse tarde, el curtir el moreno, el 'ya lo haré mañana...', etc etc etc.
'En resumidas cuentas', Juan 'DESPIERTA, ES DE NOCHE', y la casa 'medio averiguá'. En fin... ¡Vaya tela!
Con cariños, desde la carverna menos filosófica,
WaNiLLoU.
Cambio de hora, de clima, y... de vida!!
Etiquetas: Paranoias Máx.
Publicadas por
WaNiLLoU
a la/s
30.10.08
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